Usos de animales en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia, durante 2024

Por Lluis Montoliu, el 10 noviembre, 2025. Categoría(s): bioética • ética • experimentación animal • organismo editado genéticamente
Informe de usos de animales 2024. Fuente: MAPA

Como cada año por estas fechas el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) publica el informe anual con los usos de animales en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia. La semana pasada el MAPA publicó el último de estos informes, correspondiente a 2024. Desde aquí agradezco una vez más toda la labor que realiza el MAPA, recabando datos de todas las CCAA, para que podamos tener este informe anual tan pormenorizado y detallado, cumpliendo con lo que nos demanda nuestra legislación actual y con una apuesta sincera por la transparencia en experimentación animal que predicamos desde el acuerdo COSCE por la transparencia en experimentación animal.

Nuevamente también he aprovechado todos estos datos para preparar la tradicional presentación anual con un resumen gráfico de los usos de animales en experimentación y otros fines cubriendo el periodo del que tenemos datos oficiales gracias al MAPA, es decir, entre 2009 y 2024, 16 años de datos que nos permiten analizar el comportamiento y las tendencias de la comunidad investigadora en nuestro país. Este año he añadido muchos más gráficos que espero contribuyan a entender mejor preguntas tales como ¿cuántos animales se usan? ¿qué especies animales se usan? ¿para qué usos y objetivos? ¿Cuál es la severidad de los procedimientos? ¿Cuál es el origen de los animales? ¿Son modificados genéticamente o no? etc. Son 71 diapositivas que tenéis a vuestra disposición para entender por qué el uso estrictamente regulado y responsable de animales en investigación y otros fines científicos sigue siendo indispensable, diapositivas y gráficas que podéis usar libremente en vuestros seminarios o clases.

A continuación destacaré algunas de las diapositivas y las acompañaré de titulares o comentarios generales, explicando las tendencias que se observan al analizar globalmente los usos de animales en España a lo largo de todos estos años. Podéis comparar estos análisis de los datos de 2024 con los que realicé anteriormente en 2023, 2022, 2021, 2020, 20192018 y 2016.

Durante 2024 se reportaron 887.241 usos de animales. Solamente el 1,35% (12.018) correspondieron a reutilizaciones de los mismos animales en diferentes procedimientos, de acuerdo con la legislación (RD53/2013 de 1 de febrero). Esto corresponde a una reducción del 22,5% en el uso de animales desde 2023 y una reducción, todavía mayor, del 36,8% desde 2009, cumpliendo las recomendaciones de las normativas legales en materia de las 3Rs, en concreto con la «R» de «reducción».

En años anteriores, la contabilización de diminutas y numerosas larvas de peces (p.e. de lubinas) de alimentación autónoma obligó, de acuerdo con la ley, a incluirlas todas individualmente, lo cual alteró de forma significativa las cifras de usos de animales en 2021, 2022 y 2023. Por eso, desde 2021 preparo gráficas adicionales contando los peces y sin contarlos. Sin contabilizar los peces los usos de animales corresponde a 706.625, una reducción del 13,14% desde 2009 y un ligero aumento del 8,42% desde 2023.

De nuevo, la gran mayoría de animales (76%) se destinó, en 2024, a la investigación científica. En segundo lugar se destinaron un 22.1% a diferentes usos reglamentarios (p.e. la validación de terapias génicas experimentales o de candidatos vacunales). Apenas un 0,4% de los usos registrados de animales (~3500) fueron dedicados a la enseñanza/docencia, siendo substituidos por métodos alternativos. De los usos de animales destinados a investigación científica se destinaron a estudios oncológicos la mayor proporción (25%) seguidos de experimentos sobre el sistema nervioso, cardiovascular e inmunitario. Las proporciones han ido variando ligeramente a lo largo de los años entre diferentes disciplinas.

Si nos fijamos en los cuatro últimos ejercicios (2024, 2023, 2022 y 2021) observaremos que las disciplinas oncológicas, cardiovasculares, del sistema nervioso, del sistema inmunitario y multisistémicas son las que han acapardo un mayor porcentaje de usos de animales de experimentación en estos proyectos científicos de biomedicina y veterinaria.

En lo que respecta a la severidad de los procedimientos el 89% de los usos de animales corresponden a procedimientos «leves» (50%) o «moderados» (39%). Solamente el 8% de los procedimientos tienen el calificativo de «severos» y el 3% restante corresponde a procedimientos «sin recuperación». Estas proporciones, con ligeras variaciones, son las que han quedado reflejadas en los últimos años. En 2024 se observa un ligero descenso en el número de usos de animales en procedimientos leves, asociado a un incremento proporcional del número de procedimientos «moderado». Un procedimiento leve es, por ejemplo, una inyección intraperitoneal de un fármaco. Un procedimiento moderado es, por ejemplo, una operación quirúrgica con anestesia general.

Con relación al uso de animales modificados genéticamente (OMG) se constata, en 2024, que el 73% de los usos de animales no involucran OMG, el 23% los usan pero sin una patología aparente y solamente el 4% restante corresponde a OMG con alguna patología. Finalmente, en lo que respecta al origen de los animales que se usan en experimentación la inmensa mayoría (94%) provienen de centros registrados de la Unión Europea.

Por lo que hace referencia a las especies usadas como animales de experimentación, de nuevo en 2024 son los roedores quienes acumulan más de la mitad (56%) de los usos de animales, seguidos de los peces (21%) y las aves (17%). Estos tres grupos de animales acumulan el 94% de los animales usados. Dentro de los roedores, el 91% corresponde a ratones, seguido de un 7% de ratas y el resto de roedores con cantidades mucho menores. En los peces, la especie más utilizada (69%) es la lubina, seguida de otros peces (21%) y del pez cebra (7%).

Si evaluamos el uso de roedores a lo largo de los últimos años constataremos que siempre han sido los ratones los más utilizados, pero que su número total de usos ha ido descendiendo en los últimos años. Algo parecido sucede en los peces, con mayor intensidad si cabe, con una disminución notable en el número de usos desde el 2021 al 2024, y, en este caso, un recambio en las especies prioritariamente usadas, que han ido oscilando entre lubinas y otros peces, según los proyectos que se estuvieran ejecutando en esos años.

El número de usos de aves ha aumentado de forma significativa (un 34% más), en relación al 2023, mientras que los incrementos que reflejan el uso de conejos y cerdos en experimentación siguen un paulatino y contenido ascenso. Por el contrario, el uso de vacas en experimentación científica sigue un descenso acusado de alrededor del 30% en comparación a los usos detectados en 2023.

El número de usos de cabras y ovejas se ha mantenido relativamente similar al registrado en 2023, con números absolutos muy alejados de los registrados con roedores. Por el contrario, han descendido muy significativamente el uso de équidos (en un 71%) y otros mamíferos (en un 52%) no contabilizados como especies con categorías definidas (p.e. mustélidos).

Por lo respecta a animales que suscitan mucha más empatía, al usarse tradicionalmente como mascotas domésticas, hay que indicar que el uso de gatos en experimentación ha subido ligeramente (en un 7%) mientras que el uso de perros ha disminuido significativamente (en un 25%). Hay que recordar que tanto los gatos como los perros que se usan en experimentación son criados expresamente para ese fin. El uso de anfibios prácticamente ha sido muy similar en 2024 a los usos registrados en 2023. Por el contrario, el uso de reptiles se ha triplicado en 2024, lo cual seguramente tiene que ver con la aprobación de algún proyecto específico de investigación que usa estos animales.

Finalmente, el uso de primates no humanos sigue en valores muy bajos (alrededor de 300 indiviudos usados en 2024, apenas un 10% más con relación a 2023). En estos usos de primates no humanos (fundamentalmente macacos) y de perros Beagle residen la mayoría de usos reglamentarios de experimentación animal. Y, por lo que respecta a cefalópodos vivos el número de usos en 2024 ha aumentado en un 33% en relación al 2023.

Para terminar, comparto la gráfica final de la presentación de usos de animales en investigación, enseñanza y otros fines científicos con un análisis de las variaciones (en positivo, incrementos, o en negativo, disminuciones) de cada uno de estos grupos animales, comparando los datos de 2023 y 2024. En 2024, las mayores variaciones se han dado en el descenso significativo en el número de peces (un 63% menos), vacas (un 29% menos), équidos (un 71% menos) y otros mamíferos (un 52% menos). Los mayores aumentos corresponden a aves (un 34% más), reptiles (tres veces más) y cefalópodos (un 33% más).

Se recomienda completar la información incluida en estas gráficas con una lectura atenta del informe anual de usos de animales publicado por el MAPA, correspondiente a 2024.



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