Historia de un artículo científico

Por Lluis Montoliu, el 27 septiembre, 2020. Categoría(s): divulgación científica • edición genética • epigenética • experimentación animal • expresión génica • genética • histonas • historia de la ciencia • pigmentación • transgénesis ✎ 2
Artículo científico publicado el 23 de septiembre de 2020 en la revista Scientific Reports (Nature).

El miércoles 23 de septiembre de 2020 apareció publicado nuestro último artículo científico en la revista Scientific Reports. En este artículo describíamos los límites del gen de la tirosinasa (Tyr) de ratón, que contribuyen a establecer su patrón de expresión característico. He contado la historia de esta publicación en un hilo de twitter, y ahora la traslado a este blog. Son ya más de 120 artículos científicos los que llevo publicados en mi carrera científica. Pero este es especial. No es un artículo más. A continuación explico la parte humana, lo que hay detrás de un trabajo científico y las circunstancias que han hecho que este artículo sea tan especial para nosotros.

Descubrí el gen del que hablamos en este artículo (el gen Tyr, que codifica la enzima tirosinasa, que inicia la síntesis del pigmento melanina) en 1989, en Heidelberg (Alemania), en una estancia de verano que realicé en el laboratorio del Prof. Günther Schütz en el Centro Alemán de Investigación sobre el Cáncer (DKFZ), un año antes de terminar mi tesis doctoral, que estaba desarrollando en el Centro de Investigación y Desarrollo del CSIC en Barcelona, bajo la dirección del Prof. Pere Puigdomènech y del Dr. Joan Rigau.

Lluís Montoliu en el Philosophenweg de Heidelberg (Alemania), en el verano de 1989. Fotografía del autor.

Tras defender mi tesis, en diciembre de 1990, regresé al DKFZ en Heidelberg para realizar mi primera estancia postdoctoral en el laboratorio de Günther Schütz, donde estuve hasta junio de 1995, investigando sobre el gen Tyr, utilizando ratones trangénicos. Fueron años geniales, en lo personal y profesional. Allí nacieron nuestros dos hijos, Mercè (1991) y Jordi (1993). Allí crecí como investigador y transité desde mi experiencia como genetista molecular de plantas (mi tesis doctoral versó sobre genes del maíz) hasta convertirme en un genetista de animales, hasta sumergirme en el genoma de ratón.

Günther Schütz, investigador del DKFZ en Heidelberg (Alemania), en una fotografía tomada en su laboratorio, en 1990. Fotografía: Bruno Luckow.

En este nuevo artículo, ahora publicado en Scientific Reports, se recogen de alguna manera 30 años de investigación sobre el gen Tyr de ratón (1990-2020), aquel que descubrí en Heidelberg, y el que continué investigando en Madrid desde 1997 en mi laboratorio del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). Todo este trabajo lo he podido realizar con ayuda de muchos colaboradores que han pasado por mi laboratorio, como Davide Seruggia, que lidera este trabajo.

Figura 6 del artículo publicado en Scientific Reports en la que resumimos el mensaje de este trabajo, la caracterización estructural y funcional de los dos extremos del gen Tyr de ratón, que se requieren para mantener su patrón de expresión génica correctamente.

Sin embargo, días antes de depositar nuestro manuscrito en el servidor de preprints bioRxiv, para compartirlo con la comunidad científica, nos enteramos de una triste noticia: el fallecimiento de Günther Schütz, acontecido el 28 de mayo. Todavía consternados por la muerte inesperada de Günther Schütz, quien había sido mi mentor, a quien admiraba y a quien debo gran parte de lo que soy como científico, depositamos el artículo en bioRxiv el 6 de junio (apareció en la web de bioRxiv el día 7 de junio), y lo enviamos a publicar. Quisimos honrar la memoria de Günther Schütz dedicándole esta publicación en los agradecimientos. Si habíamos podido progresar tanto en este gen era debido al empuje inicial que recibí de su parte en Heidelberg. Glosé su figura como mentor en un artículo anterior en este blog. Era la primera vez que incluía una dedicatoria como esta en un artículo científico.

Apartado de agradecimientos en la publicación en Scientific Reports, con la dedicatoria a Günther Schütz (1940-2020).

El artículo es igualmente especial por sus autores, empezando por el autor principal del trabajo: quien había sido mi doctorando y también investigador postdoctoral: Davide Seruggia, biotecnólogo milanés y sin duda uno de los investigadores más capaces y con más talento que he tenido el placer de conocer y colaborar. El trabajo contaba igualmente con dos fieles y excelentes colaboradoras, mis dos manos derechas en el laboratorio del CNB-CSIC: Almudena Fernández, cordobesa e investigadora postdoctoral del CIBERER, y Marta Cantero, abulense, laboratory manager, técnico y madre de todos nuestros ratones.

Davide Seruggia (izquierda), Marta Cantero y Almudena Fernández (derecha) con Lluís Montoliu. Fotografías de los autores.

Otro de los coautores principales de nuestro trabajo es Pawel Pelczar, investigador de origen polaco, y responsable del Center for Transgenic Models de la Universidad de Basilea (Suiza). Pawel fue quien nos hizo descubrir las herramientas CRISPR de edición genética en 2013, gracias a una estancia formativa que realizó Davide Seruggia en su laboratorio, cuando estaba todavía en Zürich (Suiza). Este fue un episodio crucial en la evolución tecnológica de mi laboratorio, una verdadera serendipia, como explico en mi libro Editando genes: recorta, pega y colorea.

Pawel Pelczar, responsable del Center for Transgenic Models de la Universidad de Basilea. Fotografía: CTM-UniBasel

Finalmente, el artículo publicado en Scientific Reports incluye a dos coautores adicionales: Ana Fernández-Miñán y José Luis Gómez-Skarmeta, ambos investigadores del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo en Sevilla. Gracias a la colaboración que establecimos con el laboratorio de José Luis pudimos avanzar en este y en otros trabajos en los que hemos colaborado conjuntamente. En concreto, para este trabajo, la colaboración y ayuda de Ana y José Luis fueron esenciales para los experimentos que hicimos con peces cebra y para aprender el método de análisis de cromatina 3C.

Experimentos con la técnica de 3C (izquierda) y con embriones de peces cebra (derecha) (figuras 1 y 3) incluidos en el artículo publicado en Scientific Reports y realizados en colaboración con el laboratorio de José Luis Gómez Skarmeta y con Ana Fernández Minán, del CABD-CSIC/UPO/JA.

El artículo lo depositamos en bioRxiv el 6 de junio e inmediatamente lo remitimos a una primera revista para su publicación. Y luego a otra, y a otra… Hasta seis revistas lo recibieron, y cinco de ellas lo rechazaron editorialmente, sin mandarlo a revisar. Solamente la última que probamos, Scientific Reports, decidió mandarla a revisores. Este es un verdadero problema (rechazo editorial sin opción a ser evaluado por otros científicos) que desgraciadamente cada vez es más frecuente. Los editores toman decisiones sobre los trabajos que quieren publicar en sus revistas en base a su opinión, a criterios propios de la editorial, arbitrarios, y sin mediar la correspondiente evaluación científica entre pares. Este es un tema del que me ocuparé en algún momento en este blog.

Finalmente, el 2 de septiembre de 2020, casi tres meses después de empezar el periplo a la búsqueda de una revista que quisiera publicar nuestro trabajo, recibimos la buena nueva de que el artículo había sido aceptado en Scientific Reports. Naturalmente, nos pusimos muy contentos y procedí a informar inmediatamente a todos los coautores. El primero en responder fue José Luis Gómez Skarmeta, felicitándonos, escueta y directamente, fiel a su estilo.  Fue el último mensaje que recibí de él…

José Luis Gómez Skarmeta (derecha) y Lluís Montoliu (izquierda), en 2006, organizadores del III Curso Nacional de Genética (CNG2006), promovido por la Sociedad Española de Genética. Fotografia: Lluís Montoliu.

José Luis Gómez Skarmeta falleció el 16 de septiembre de 2020 en Sevilla, a consecuencia del cáncer que padecía. José Luis era un colega, un colaborador y un amigo. Era un referente de la genética española. Su prematura muerte nos dejó a todos hundidos, tal como quedó reflejado en los múltiples mensajes, artículos y obituarios que se publicaron al respecto: por parte de la Delegación del CSIC en Andalucía, por parte de sus colegas y amigos del CABD en El País, y también en este blog, entre otros muchos mensajes que poblaron las redes sociales.

Esta es la historia de un simple artículo científico y de sus autores. Un artículo que no quiso ser especial, pero que acabó siéndolo. Un artículo en el que describimos los límites de un gen, pero en el que coincidieron ciencia, mentores, colaboradores, amigos y la cruda realidad, la vida misma.

 



2 Comentarios

  1. Buenas tardes

    Simplemente quería agradecer la labor divulgativa que desarrolla en este espacio y otros. No paro de aprender.

    Un saludo de un licenciado de hace 20 años en Veterinaria y que no ejerce y ahora gracias a usted y otros he recuperado las ganas de aprender por aprender.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.