Parece razonable y justificado investigar con embriones

Por Lluis Montoliu, el 2 febrero, 2016. Categoría(s): edición genética • ética
La doctora Kathy Niakan, principal investigadora de este proyecto.

Se anuncia que en el Reino Unido, en el recién inaugurado Instituto Francis Crick del MRC en Londres, el laboratorio de Kathy Niakan pretende inactivar varios genes en embriones humanos, usando la tecnología CRISPR-Cas, con objeto de investigar su implicación en las fases iniciales del desarrollo embrionario. Mucho hemos aprendido de la biología de reproducción y del desarrollo de embriones en mamíferos a través de las investigaciones en animales. En ratones, se han desarrollado métodos de reproducción asistida que han logrado mejorar la técnica de fertilización in vitro hasta eficiencias cercanas al 100% de los casos. Sin embargo, no podemos decir lo mismo en nuestra especie. En humanos, la aplicación de técnicas de reproducción asistida sigue generando un reducido número de óvulos fecundados que progresan en su desarrollo o logran implantarse y completan la gestación. Esta ineficiencia en el proceso conlleva múltiples consecuencias: biológicas, sociales y económicas. Por lo tanto, para intentar descubrir qué puede estar fallando en la fertilización y primeras fases de desarrollo de embriones humanos parece razonable y justificado convertir a éstos en sujetos de investigación, e intentar entender algunas de las causas del alto número de casos en los que el desarrollo del embrión humano no progresa con la normalidad esperada.

Naturalmente, la investigación con embriones humanos es un tema delicado, socialmente sensible y habitualmente protegido en los países occidentales que delimitan legalmente si pueden o no abordarse este tipo de experimentos y en qué condiciones. En España, la Ley 14/2006, sobre técnicas de reproducción humana asistida, permite la investigación con embriones humanos derivados de procedimientos de reproducción asistida, donados por sus progenitores, y mientras no se superen los 14 días de desarrollo embrionario. Leyes similares existen en el Reino Unido. España es también, a diferencia del Reino Unido, uno de los países firmantes del Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina, acordado en Oviedo en 1997, que en su artículo 13 determina que la modificación del genoma humano solamente podrá abordarse por motivos de diagnóstico, prevención o terapia, y siempre y cuando esta modificación no sea transmitida a la descendencia.

Los embriones con los que investigará la Dra. Niakan no serán implantados por lo que, a pesar de que la investigación propuesta dará lugar a embriones con su genoma modificado, dichas modificaciones no serán transmitidas a la descendencia. Por lo tanto, se trata de una investigación razonable, con fines biomédicos y de acuerdo con la legislación vigente. La aparición de nuevos métodos para la modificación genética de organismos, más eficaces, permite ahora trasladar a humanos investigaciones que, hasta hace muy pocos años, solamente eran factibles en animales.

Este artículo lo publiqué inicialmente en El Mundo el 2 de febrero de 2016.



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