Veintitrés y yo (II)

Por Lluis Montoliu, el 14 febrero, 2020. Categoría(s): diagnóstico genético • ética • genética ✎ 1
Datos sobre tu salud que ofrece el kit de análisis de ADN de 23andme.

Continuo esta serie de artículos sobre los test genéticos directos al consumidor con la segunda entrega de mi experiencia personal con el test ofrecido por la empresa 23andme, en esta ocasion dedicado a los datos sobre mi salud. Dado que mi hija adquirió el pack completo, que incluye la posibilidad de obtener datos de ancestros y de salud, por esto tengo acceso también a estos resultados. Otros clientes de esta empresa que solamente hayan adquirido el kit de análisis de ancestros no tendrán acceso a todos estos datos sobre su salud.

Lo primero que hay que volver a insistir, y que la empresa 23andme también recuerda en múltiples ocasiones, es que en absoluto estamos ante un diagnóstico genético. Ninguna de las informaciones que podamos obtener de estos análisis debe considerarse como un resultado definitivo y, por ello, no cesan de recomendar que para cualquier consulta o evaluación posterior consultes con tu médico, quien decidirá si es oportuno validar los resultados con un diagnóstico genético oficial, o no.

Tampoco deberíamos olvidar que estas empresas, al no ofertar diagnósticos genéticos propiamente dichos, no garantizan la fiabilidad de sus resultados (como sí lo garantizaría una unidad de genética de un hospital, por ejemplo) ni realizan pruebas adicionales para confirmar los posibles positivos que encuentren (como, de nuevo, sí realizaría una unidad de genética de un hospital o cualquier otra empresa del sector autorizada a realizar diagnósticos genéticos). Por eso, no debemos descartar que los resultados obtenidos sean quizás erróneos.

Lo siguiente que hay que recordar es que 23andme lee SNPs (polimorfismos) y, en base a la literatura científica, indica que existe, o no, una correlación entre presentar una determinada variante genética, una letra distinta del genoma de referencia en un SNP determinado, con la posibilidad (que no certeza) de desarrollar una determinada patología. Es importante entender que el hecho de presentar una determinada variante que ha sido encontrada con una cierta frecuencia en personas que han acabado desarrollando una cierta patología no tiene nada que ver con el desarrollo de dicha patología. Hay muchas personas con esa variante que nunca desarrollarán la patología. Y también hay personas sin esa variante que pueden desarrollar esta patología. Nuestra población de origen también influirá en el efecto posible de esa variante. Hay algunas variantes que se asocian a patologías en un grupo poblacional, pero sin embargo no es así en otras poblaciones. Por lo tanto si el análisis nos detecta una variante que ha sido asociada al desarrollo de cáncer de colón no tendremos que concluir: ¡voy a morir de cáncer de colón! ¡NO! En absoluto. Parece obvio que estos test no están hechos para hipocondríacos.

Lo mismo ocurre con el análisis como posibles portadores de mutaciones asociadas a patologías, más o menos graves. En su gran mayoría las mutaciones son recesivas, lo cual quiere decir que necesitamos heredar las dos copias de ese gen alteradas para que se pueda manifestar la patología. Por eso, el hecho de portar alguna variante patológica no determina en principio que nosotros vayamos a cursar esa enfermedad (mientras tengamos la otra copia correcta), aunque sí determina que podamos transferir esa variante mutante a nuestros hijos.

Actualmente 23andme analiza 57 posibles situaciones patológicas asociadas a variantes genéticas, que incluyen 13 predisposiciones a desarrollar una determinada patología y la presencia de mutaciones portadoras (es decir, en heterocigosis) en 44 patologías que incluyen en su catálogo. Esta lista de patologías va aumentado con el tiempo. Cada vez que incorporan datos de una determinada patología, antes de acceder a los resultados, 23andme obliga al cliente a visualizar un tutorial que recuerda todo lo anterior, especialmente que no se trata de un diagnóstico genético, y aporta alguna información básica sobre la enfermedad en cuestión.

Los resultados de salud que 23andme obtiene con mi ADN solo detectan que soy portador de variantes genéticas en dos patologías: degeneración macular asociada a la edad y hemocromatosis hereditaria.

En mi caso, de los 57 informes de resultados solamente obtuve alguna variante distinta de las habituales  en dos condiciones patológicas: degeneración macular asociada a la edad (DMAE, en inglés ARMD) y hemocromatosis hereditaria (en inglés HFE). En los dos casos soy portador de variantes distintas a las del genoma de referencia. Evidentemente no he desarrollado ninguna de las dos enfermedades (hasta ahora) y, como me indican los resultados, tampoco tengo un riesgo necesariamente más elevado de desarrollar ninguna de estas dos enfermedades, aunque de acuerdo con estos test si que tengo una cierta (muy baja) predisposición a desarrollarlas. Pero sí que son variantes genéticas que puedo haber transmitido a mis hijos (algo a lo que me referiré en el cuarto artículo de esta serie, cuando hable de “familiares”).

En el caso de la DMAE la variante detectada está en el gen CFH y es una de las dos variantes que esta empresa testa en relación a esta patología. Este gen CFH codifica el factor H del complemento, uno de los sistemas de defensa que usa nuestro sistema inmunológico contra virus y bacterias. Hay una variante genética que es la que supuestamente yo tengo en una de las dos copias de este gen, que corresponde con el SNP o polimorfismo rs1061170, que determina un cambio de aminoácido en la proteína Tyr402His. Las personas que tienen una copia de esta variante (como yo) tienen un riesgo de desarrollar DMAE 2,5 veces superior a las personas sin esta variante. Las personas que tienen dos copias de esta variante (no es mi caso) tienen hasta 6 veces más de riesgo de desarrollar DMAE. Este es el artículo científico, publicado en la revista Science en 2005, que correlaciona la presencia de esta variante con un riesgo mayor a desarrollar DMAE. Pero, también hay personas que portan esta variante en las dos copias de este gen y nunca desarrollan DMAE. Por otra parte, es una variante común. Nada menos que un 62% de los clientes europeos de 23andme portan esta variante. O sea, tranquilidad.

En el caso de la hemocromatosis hereditaria la variante detectada está en el gen HFE, que codifica una proteína encargada de regular la absorción del hierro por el organismo. La variante genética que porto corresponde al polimorfismo rs1799945, que determina un cambio de aminoácido en la proteína His63Asp y parece que altera la estructura tridimensional de la proteían HFE. Todo ello puede resultar en una alteración en la absorción de hierro y la consecuencia (para quienes tienen esta variante en las dos copias del gen) podría ser un exceso de absorción de hierro. 23adnme me dice que aproximadamente un 28% de clientes europeos portan esta variante. Sin embargo, alguna de las publicaciones que aportan información sobre esta variante discrepan de su potencial patogénico y solamente le conceden un reducido porcentaje de riesgo de padecer esta patología, frente a otras mutaciones en el mismo gen que sí parecen estar más fuertemente asociadas al desarrollo de la patología. O sea, de nuevo, tranquilidad.

En ambos casos, si mi pareja fuera portadora de alguna de estas mutaciones, o de otras mutaciones en alguno de estos dos genes, estos datos, caso de ser confirmados, podrían haber influido en la posibilidad de desarrollar estas patologías por parte de alguno de nuestros hijos (caso de que hubieran heredado nuestras dos variantes genéticas para uno de estos genes).

No tengo ninguna otra variante informativa de las que analizan en 23andme. Lo siento, me temo que tengo un genoma relativamente aburrido. Por un lado confirmo lo que siempre digo en mis charlas: todos somos mutantes. Todos somos portadores de mutaciones. Yo, por lo menos de dos, que yo sepa. Pero por otro lado no parece que tenga nada más especial digno de comentarse.

Patologías para las que no presento variantes genéticas asociadas a una mayor predisposición a desarrollarlas (Datos de 23andme).

Tampoco parece que sea portador de ninguna de las mutaciones asociadas a las 44 patologías que analizan en 23andme. Las 44 patologías que actualmente revisan en esta empresa aparecen listadas en la siguiente figura combinada.

Estas son las 44 patologías que 23andme revisa y detecta si eres portador de alguna de las mutaciones conocidas que están asociadas. En ninguna de ellas soy portador de variantes conocidas y analizadas.

Tenemos que entender que 23andme no analiza todos los posiblespolimorfismos / SNPs asociados con patologías conocidas. De hecho apenas analiza unas pocas, las que arbitrariamente consideró más relevantes. Por supuesto hay mucha más información en nuestro ADN, en los aproximadamente 650.000 SNPs que es capaz de leer el último de los chips que usa esta empresa. Y esa información me la puedo descargar fácilmente. Los datos de mis polimorfismos//SNPs que ha analizado 23andme pueden ser descargados desde la propia web de la empresa. Yo mismo he podido obtener el resultado de exactamente 638.573 polimorfismos / SNPs que ha analizado 23andme en mi genoma. Para cada uno de ellos tengo la información del SNP (su referencia rs), el cromosoma al que pertenece, las coordenadas dentro del cromosoma, y las dos letras correspondientes a las dos copias del gen que tengo (si pone AA quiere decir que tengo una A en esa posición en ambas copias, si pone GC quiere decir que en una de las copias tengo una G y en la otra tengo una C, que puede ser una de las variantes informativas). Con estos datos, si en un futuro aparece nueva información relativa a alguno de estos SNPs testados yo puedo verificar manualmente si tengo o no tengo la nueva variante detectada. Con las debidas precauciones y cautelas, y con el recordatorio que estos datos no son 100% fiables (la empresa no garantiza la fiabilidad de los mismos) y requerirán una validación independiente caso de querer confirmarlos, creo que este es uno de los mejores servicios que nos aporta 23andme, pues no implica interpretación alguna. Es simplemente una descarga de los datos primarios que ha obtenido. Por supuesto, la empresa nos recuerda que, desde el mismo momento que descargamos nuestros datos genéticos nosotros nos hacemos responsables de custodiarlos y de mantener su debida privacidad.

Los datos también pueden exportarse a terceros, a otras empresas, para proceder a un análisis más pormenorizado. Esto último es el servicio que presta, por ejemplo, Promethease, en base a un acuerdo que tienen con 23andme. Pagando una pequeña cantidad adicional a esta empresa es posible solicitar el informe relativo a los 638.573 polimorfismos anotados por 23andme sobre mi genoma. En este caso, la información que se obtiene en muy superior y mucho más elaborada. Y además la información no conlleva una interpretación, solamente se muestra tal y como la recogen distintas bases de datos, y deja al usuario inferir las consecuencias, lo cual está muy bien. En mi caso, he obtenido nada menos que información detallada de 25.190 genotipos (SNPs/polimorfismos) y sus respectivas asociaciones/correlaciones con patologías determinadas (de los cuales hay mas de 10.000 potencialmente asociados a patologías conocidas, evidentemente muchos más que las apenas dos variantes que me informa 23andme). Por ejemplo, soy portador de varias mutaciones en genes asociados a distintos tipos de albinismo, una condición genética en la que llevo años trabajando. Y portador de muchas más mutaciones y variantes que 23andme no detalla y que ignoraba por completo, pero que Promethease sí presenta, de una forma sistemática. Probablemente este servicio de Promethease, externo a 23andme, sea la mejor fuente de información (con las debidas cautelas expresadas anteriormente) de los polimorfismos analizados de mi genoma.

Todos estos genotipos se muestran en formato web con ficheros locales, muy fáciles de consultar sin necesidad de estar conectado a la red. Como ejemplo, esta es la información que aporta Promethease de mi polimorfismo rs1799945 en el gen HFE y su posible relación con hemocromatosis hereditaria. Al pinchar en “more info” la página conecta con SNPedia, que aporta más datos sobre esta variante. El fichero con nuestro análisis lo mantiene Promethease durante 45 días, y después desaparece, pero puede regenerarse en cualquier momento si accedemos de nuevo a la web de esta empresa (sin necesidad de volver a pagar), lo cual quiere decir que Promethease sigue manteniendo nuestros datos brutos de 23andme. Y esto hay que tenerlo en cuenta.

Información que aporta Promethease a partir de los datos de SNPs/polimorfismos de 23andme.

Finalmente una nota adicional de cautela. En mi artículo anterior de esta serie ya mencione que 23andme ha firmado acuerdos de colaboración con terceros, con empresas farmacéuticas para que usen nuestros datos genéticos, en principio agregados, para sus desarrollos terapéuticos.  Pero ahora añado lo siguiente: tenemos que ser conscientes que nuestros datos (obtenidos en 23andme) que cedemos a Promethease para que nos prepare un informe pormenorizado podrían ser usados por otras empresas colaboradoras con Promethease en determinadas condiciones de uso y privacidad. Y esto es especialmente relevante desde que la empresa MyHeritage compró Promethease, y con ello los usuarios de Promethease pasaron a estar bajo las nuevas condiciones de uso y de privacidad de la empresa compradora.

Hay que ser consciente que si somos o hemos sido usuarios de Promethease, y no hemos borrado nuestros datos, ahora nuestros datos también podrían tenerlos en MyHeritage. Esto es así para los usuarios no-europeos (que son la gran mayoría). Sus datos fueron copiados ya automáticamente de Promethease a MyHeritage. Sin embargo, al ser yo un usuario europeo (somos minoría en estas empresas norteamericanas) y estar en vigor el nuevo Reglamento General de Protección de Datos (GDPR), que protege mis datos personales (incluido mi ADN), incluso para empresas que operan fueran de la Unión Europea, entonces MyHeritage en principio no puede copiar mis datos de Promethease sin mi consentimiento explícito, tal y como me informaron oportunamente por email. Debo optar específicamente por ello, y elegir que mis datos se copien, enviando un email a una dirección determinada.  En cualquier caso, queda constancia de que podemos ejercer nuestro derecho, reconocido por el GDPR, de rectificar o eliminar nuestros datos de ADN en Promethease o MyHeritage en cualquier momento, lo cual está muy bien.

Las siguientes entregas de esta serie de artículos versarán sobre el análisis de características con base genética (III) y sobre familiares (IV)

 

NOTA: No tengo ninguna relación comercial con las empresas a las que me refiero en este artículo, más allá de ser uno de los más de 10.000.000 de clientes que ha utilizado sus servicios para obtener información genética sobre su genoma. En este artículo ni aconsejo ni desaconsejo usar estas empresas, simplemente expongo mi opinión a partir de los resultados obtenidos y en función de otros comentarios y artículos publicados sobre este tema. Cada persona es por supuesto libre de decidir si quiere usar los servicios de estas empresas o no, tras leer este y otros muchos artículos similares que existen disponibles sobre esta temática. 



1 Comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.